por Ignacio Iriarte

Mercado muy firme, que repite hasta ahora el comportamiento del año pasado, cuando los precios del ganado comenzaron a recuperarse ya en enero, para afirmarse en febrero.

Igual que en los años anteriores, la explicación del aumento de la hacienda habría que buscarla más por el lado de la demanda, que por el lado de la oferta: en enero y de acuerdo a datos provisorios, la faena habría aumentado un 10 por ciento con respecto a igual mes del año anterior, dato que reflejaría no sólo que no existe una caída en la oferta, sino también que la fase de retención se desdibuja mes a mes.

Es cierto que al mercado le falta hoy la mercadería que más le “duele”, el ganado liviano de feedlot que, como consecuencia del vaciado estacional de los corrales de entre septiembre y diciembre, ahora ha comenzado a escasear.

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Esta tendencia a un faltante de ganado liviano se mantendrá por lo menos hasta mayo-junio, momento en que comenzará a aparecer la nueva oleada de ganado terminado a corral. Los valores del ganado ya han recuperado los valores nominales de marzo de 2012, e incluso en algunas categorías los han superado, pero en un contexto de 25 por ciento de desvalorización anual del dinero. Falta todavía que la hacienda suba por lo menos esa magnitud para que se igualen los valores reales de hace un año.

La mayoría de los operadores que consultamos piensa que el ganado puede tener en las próximas semanas alguna suba adicional, pero que difícilmente esa suba se ubique en el orden del 25 por ciento, como para compensar el terreno perdido en términos reales.

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El mapa del novillo

Hemos destacado en varias oportunidades la espectacular caída en el stock de novillos a nivel nacional, reducción que entre 2005 y 2012 alcanza al 43 por ciento. La caída no es pareja: la cantidad de novillos cae drásticamente en la zona pampeana, especialmente en las zonas con aptitud agrícola (oeste de Buenos Aires, sur de Córdoba) y se reduce moderadamente tanto en las zonas ganaderas tradicionales, como en el NEA y en el NOA.

Entre los partidos tradicionales de invernada de la provincia de Buenos Aires, llama la atención la caída del stock de novillos en Villegas (72 por ciento), Rivadavia (74), Trenque Lauquen (74), Ameghino (71), Lincoln (78), 9 de Julio (73), Pellegrini (60), Tres Lomas (61), Casares (61), Pehuajó (54), Tejedor (56) y Pinto (47).

También cae fuerte en los partidos de Alsina (53), Bolívar (60), Patagones (61) y Villarino (66); estos últimos dos distritos, fuertemente afectados durante el período en estudio por una seca histórica.

La caída en la provincia es uniforme, promediando el 61 por ciento, registrándose una caída inferior al promedio en los partidos de la Cuenca del Salado, e inclusive algún aumento, como en Ayacucho, donde crece 17 por ciento. En esta última zona ganadera se presenta una tendencia continua hacia el ciclo completo.

En Córdoba, la retirada del stock de novillos es igualmente grave: en el departamento General Roca se perdieron 193 mil novillos en siete años, o sea una caída del 65 por ciento. En Río Cuarto hay 87 mil novillos menos (56). Son también muy fuertes las caídas en Juárez Celman (75), Roque Sáenz Peña (73), San Justo (57), Unión (69) y Marcos Juárez (58).