La colza es una especie leguminosa de ciclo invierno primaveral, a diferencia de la mayoría de las oleaginosas, que son de ciclo estival. Su aceite se presenta como un producto de alta calidad, exhibiendo como una de sus principales características la proporción de ácidos grasos que la conforman. Tiene valores muy bajos de ácidos grasos saturados, por lo que se convierte en un producto de primerísima calidad que cubre las exigencias de mercado de la mayoría de los países consumidores. A nivel mundial, es el tercer aceite producido, luego del de palma y el de soja. Y crece.

Para el ciclo 2011/12 la producción mundial ascendió a 23.97 millones de toneladas, con un aumento del 1.45% con respecto al ciclo previo. Para la campaña 2012/13, la proyección alcanzaría las 24,28 millones de toneladas, representando un crecimiento del orden de 1,28%.

Campaña nacional
El Ing. Agr. Leonardo Coll es experto en ecofisiología y manejo de cultivo del INTA Paraná. Conversando con Campolitoral, destacó esta semana que el cultivo resistió bien los embates del clima, pero las lluvias fueron excesivas y mermaron los rindes. “Es un cultivo que representa una alternativa rentable, que permite mejorar la productividad de los establecimientos sobre todo en invierno: una época con campos desiertos, con poca radiación solar, donde no se consume el agua de las pocas lluvias y eso es una ineficiencia de nuestros campos”, aclaró.

Para Coll, diversificar la producción con colza es positivo porque diversifica el riesgo. “Al ser una oleaginosa invernal que no compite con la soja, permite controlar las malezas y las enfermedades cortando algunos ciclos, redundando en mayores rendimientos de otros cultivos que la siguen en la rotación. Además, sus buenas cotizaciones permiten mejorar los márgenes”.

A la hora de las desventajas, las mismas parten del desconocimiento de manejo. Por eso, se recomienda la siembra temprana (en otoño y no en invierno). Al tener altos requerimientos nutricionales, hay que fertilizarla bien con nitrógeno fósforo y azufre, a lo que responde muy bien.

colza 1

Delicatessen. Su grano pequeño obliga a un manejo delicado, pero su carácter es 100% aceitero. La semilla también requiere de cuidados especiales a la hora de implantación.

A la hora de la cosecha, sus frutos tienden a abrirse, por lo que no hay que esperar. “Con un porcentaje de 15 % de humedad, está lista para cosechar”, agrega. Además, los semilleros están trayendo buenas variedades adaptadas, e incluso INTA lo está haciendo.

Respecto a las características de la última campaña, Coll remarcó que hubo menos grano y menos peso, lo que impactó en el rinde final. “Altas lluvias provocaron un salpicado con manchas que derivaron en cancros. De allí que recomendamos materiales resistentes. En la zona de Entre Ríos, el potencial de rinde promedia el 50 % del trigo, pero en el centro y norte de Santa Fe (una zona no triguera) el porcentaje aumenta, ascendiendo al 75% del rinde del trigo”, explicó.

Por último, deslizó algunas recomendaciones de manejo para tomar nota: conocimiento de la relación entre ciclo y fecha de siembra. “En la implantación, hacerlo en lotes fértiles con siembras tempranas, con poco rastrojo previo (es una semilla chica que tiene que “lidiar” con el rastrojo para crecer); alto porcentaje de humedad para germinar mejor; sembrar a baja velocidad, con barre rastrojos y de manera superficial (no mayor a los 2 cm.)”. Finalmente, dijo que las variedades de ciclo largo en siembras tardías rinden menos, y en la zona de Paraná desaconsejó las variedades invernales.

Cultivo “panza verde”
La provincia que registra el mayor crecimiento del cultivo es Entre Ríos, que triplicó su producción de colza, llegando a las 35.000 hectáreas implantadas en la última campaña. Pero no todas fueron rosas para aquellos que se animaron: “tuvimos un año muy marcado por los excesos de agua y la sequía después, además de heladas al momento de cosecha” dice Rodolfo Blessa, de la zona de Victoria, tal vez donde se concentra la mayor apuesta al cultivo. “Además, como nunca antes, sufrimos el ataque de palomas, que bajaron el rinde”. En Entre Ríos se estima un rendimiento promedio de 10 a 12 quintales por hectárea (puede llegar a 25).

El cultivo tiene muchas ventajas, agronómicas y de mercado. En cuanto a las primeras, Blessa destaca que aporta más nutrientes que el trigo, libera antes el lote, permitiendo la implantación de una soja de segunda. Respecto de las otras, remarcó que el precio es muy tentador: “un precio que oscila entre los U$S 460 y 500 es muy interesante. Además, el productor no tiene obligación de entrega de mercadería, como sí lo tiene el trigo”.

Finalmente, destacó que el espíritu cooperativista de su provincia también le dio una mano a la colza. “ACA empujó mucho, comprando las 4 plantas de silo habilitadas para colza, que tiene un grano muy chico y corredizo”.

Depende, todo depende
Respecto de las perspectivas de la colza para este invierno, las opiniones apuntan al malogrado cereal. “Todo depende de lo que ocurra con el trigo”, sentencia Rubén Biancucci, vendedor de insumos de Ceres, al noroeste santafesino, una zona donde la colza también muestra un crecimiento significativo.

“En la zona, el cultivo larga despacio, con un poco de aprendizaje, entre técnicos y productores. La superficie se duplicó, pero pegó fuerte la helada, aunque estamos esperanzados, porque es un cultivo que tiene todo para crecer”. Y agregó: “el precio del trigo le abrió la puerta a la colza, me da la sensación que vino para quedarse, pero el área se va a mover en base al trigo”, reafirmó.

En coincidencia con Coll, Biancucci afirma que la clave es el manejo: “conocer la fecha de siembra, mucho manejo del lote, y la prevención de la isoca que nos complicó hasta que dimos en la tecla. El resto de las condiciones se pueden manejar. Para nuestra zona priva la rusticidad de las variedades”. Y recuerda con optimismo que hace unos 20 años vino la colza por primera vez, pero no había comercialización, “un tema que hoy está resuelto, va a depender que la gente le tome la mano. Para nosotros, con 400 km. del flete, el tema comercial es vital, pero lo vemos muy ágil”, dice.

Un poco más al sur provincial, a pesar de las dificultades del clima, el balance es todavía mejor. Al menos para Mario Carignano, de Las Rosas, quien destacó que sobre unas 2.000 hectáreas trabajadas, se obtuvo algo más de 1.700 kilos de rinde promedio, que depararon una mejora económica que el trigo o la cebada. “Empezamos a difundir la colza en 2007 y hoy notamos mucho interés de nuevos productores que no la conocen pero le ven el potencial”, recordó. Coincidió con sus pares en algo: el asesoramiento es clave, y tiene múltiples beneficios agronómicos. “Desde lo comercial, es el cultivo invernal de más fácil comercialización. Este año no tuvimos problemas de calidad, aunque sí una baja en los contenidos de aceite; la bonificación mermó un poco, pero siempre por encima de la base”, resumió.

Aldo Zucchi y Federico Lagrecca trabajan la colza en la zona norte de Buenos Aires. Y coincidieron que las deficiencias del año pasado fueron meramente climáticas, no de fallas de manejo. “El exceso de humedad se pudo sobrellevar bien. Empezamos en 2009 con el cultivo; siempre creciendo, y hoy estamos duplicando o triplicando el área cada año, siempre con 20 a 25 quintales de producción. Tiene una plasticidad muy grande, ya que permite entrar antes al lote. Los productores no perdieron plata como con el trigo. Por lo menos salieron derechos o ganaron plata. Es clave arrancar con siembras tempranas, alrededor del 15 de abril. En nuestra zona se aconseja “disquear” un poco el lote previo a la siembra para mejorar la eficiencia de germinación”, aconsejan.

Producción Nacional
En los últimos 5 años, la producción de aceite de colza en Argentina viene registrando aumentos. Este año se molieron 22.500 toneladas de semilla, y se obtuvieron cerca de 10 mil toneladas de aceite, aprovechando que se trata de una semilla oleaginosa de alto porcentaje en extracción de aceite (45-52 %). La mayor parte de la producción de aceite de colza del país tiene como principal destino el mercado de exportación. El destino tradicional de nuestro aceite de colza es Brasil, aunque en los últimos dos años Chile esta aumentando su participación y este año se ubica como principal destino.

Para el ciclo 2012/13, las perspectivas son de menores volúmenes para las producciones provenientes de los aceites de semillas. Las principales disminuciones recaerán sobre la producción mundial de aceite de girasol, colza, algodón y maní. Esta caída proyectada para los principales aceites sería compensada en parte por un aumento en la producción de aceite de soja, el que tendrá lugar en la segunda mitad de la campaña proveniente del ingreso de la cosecha de Sudamérica.

Destinos
La Unión Europea es el principal consumidor y productor mundial de aceite de colza, con una producción de 8,9 millones de toneladas estimadas para el ciclo 2012/13. China es el segundo productor con el 23 % de la producción, luego Canadá con el 12,9%, India con el 10%, y Japón con el 4,2%. Otros países que también producen aceite de colza pero en menor proporción son México y Estados Unidos. Canadá es el principal exportador de aceite de colza con una participación del 68% del mercado.

 

campo-de-colza

Seguimiento
En nuestra provincia, el INTA Reconquista desarrolla un trabajo de seguimiento del cultivo. “Si bien no se logró el stand de plantas deseado, se observó que es una especie con un grado interesante de plasticidad. Es decir, compensa la baja densidad de plantas logradas, produciendo ramas florales más grandes, más cantidad de vainas (silicua) /ramas florales, entre otras. Como es afectada por enfermedades comunes al girasol y soja, recomiendan evitar la siembra de colza en lotes cuyo antecesor sea alguno de esos cultivos”, destaca. Con este trabajo se pretende ir generando información local para la toma de decisiones en un cultivo que es poco difundido en la zona Norte de la provincia de Santa Fe.